El joven emprendedor santiagueño, en la mañana de la Editorial Stream, recordó la aventura de “vender mates” por primera vez desde su casa: “estaba todo el día pegado a la compu, hasta que un pariente me propuso vender… y de ahí no paré”. Insumate tiene local propio, se está expandiendo, y su clientela cruzó la frontera del país. “Nunca me tenté a gastar lo que gané por primera vez, compre más cosas para vender”.