Alienado, Julio Tejeda asesinó a María y, bañado en su sangre, fue a matar a Roy, en Huyamampa
El homicida anoche seguía prófugo. Temen que haya abandonado Clodomira: blancos tentativos de viajes, Tucumán y Bahía Blanca.
El femicida Julio Tejeda extendía anoche su profuguez en Clodomira, Banda, a 24 horas de asesinar a su pareja, María Eugenia Galván, utilizar el celular de la víctima, fingir ser ella y atraer al amigo “Roy”, sediento de su sangre.
El día después del femicidio, testigos reconstruyeron el antes, durante y después del asesinato de María, víctima de cinco letales puñaladas: dos, en el pecho, otra casi a la altura del corazón y dos más superficiales.
Según la investigación, María se “escribía” por celular con un amigo llamado “Roy”, domiciliado en Huyamampa, a un kilómetro de la ruta 34 en Banda.
Tejeda sospecha de ese vínculo. Discutieron el martes antes de las 11. Furioso, él la despojó de su celular y la expulsó de la casa, en el Bº Fátima. María se fue a la Comisaría 16 por una exposición en la que dejaba consignado que se ausentaba de la vivienda.
Con el celular de María, Tejeda habría empezado a leer sus sms con Roy. Es más, él le envió otros haciéndose pasar por ella. Las respuestas de Roy le habrían confirmado su intuición sobre una “afer” en proceso y una cita a punto de concretarse.
Luego, la víctima fue a la casa de su hermana, a pocos metros de la suya. Casi a las 13, se presentó Tejeda con un cuchillo en una motocicleta. Armado, Tejeda habría insultado a María. “Sos una p… Sos una cualquiera”, habría bramado, en presencia de su cuñada de 20 años y de uno de los tres hijos pequeños de la pareja.
La joven amagó terciar para pacificarlo, pero fue peor. “Vos no te metas porque te voy a matar”, gritó, y le lanzó una puñalada que la joven esquivó de milagro. Con la cuñada corriendo a la calle junto con su pequeño sobrino para ponerlo también a salvo, Tejeda atacó a María y la asesinó en escasos segundos.
Segundo acto sangriento
De inmediato, Tejeda habría ascendido a la moto y aceleró rumbo a Huyamampa. Bien temprano, habría subido a su estado de WhatsApp: “Roy, te estoy buscando a vos y a la traidora de mi mujer”, el entorno delató todo a Roy y el joven desapareció del pueblo.
Un testigo declaró ayer a los policías que vio arribar a Tejeda literalmente bañado en sangre y lo detuvo. “Che, ¿para dónde vas? ¿Qué te ha pasado? ¿Te has caído?”, interrogó. La respuesta dejó helado al individuo. “No, voy a matarlo al traidor ese que se cree que es canchero, que me quiere engañar”, en clara alusión a Roy.
Es más, no tan desorbitado, le pidió un puñal que llevaba el testigo, quien quedó aterrado. “No, no, deja chango; qué, ¿estás loco?” y dejó que siguiera su viaje en moto, enfatizó el sujeto.
Buscó a la pareja de Roy y le confió la supuesta infidelidad
Los voceros señalaron ayer que Tejeda arribó a Huyamampa. Se habría trasladado a una escuela donde trabajaría la pareja de Roy. Trascendió que se hizo el malo, el ofendido, la víctima y alegó traición.
Después, literalmente desapareció. Hay policías que lo buscaron ayer en el monte de Clodomira, otros en los de Huyamampa. También, en el paraje Palmares, donde un familiar de Tejeda mató al amante de su mujer hace más de una década.
Como al cierre de esta edición el femicida seguía lejos de la Justicia, los voceros anoche ya hilvanaban nuevas conjeturas: hablaban de un posible suicidio, o una fuga hacia otra provincia y la candidata principal era Tucumán.
Los mismos voceros reconocieron que hasta matar a María, Tejeda no destilaba carácter de violencia, al menos que se tradujera en denuncias. Sin embargo, hubo vecinos que subrayaron que ella vivía con miedo. En cuanto al barrio, lo asumían integrado y pese a la carencia del brazo derecho, revelaron que se las ingeniaba para trabajar y jugar a la pelota.
El accidente se registró hace más de una década. Viajaba en moto y chocó contra un sulki. Resultó con graves heridas, en especial la amputación del brazo.
Último adiós en el cementerio la Esperanza de Clodomira
Desde ayer al mediodía, la familia despide los restos de María. Trascendió que el féretro y el servicio fueron provistos por la comuna de Clodomira y que anoche era incesante el desfile de parientes, amigos y vecinos.
El adiós llegará hoy a media mañana. Según los voceros, los restos serán sepultados en el cementerio La Esperanza, de Clodomira. Previo, habrá un oficio religioso a cargo de un sacerdote de la ciudad.
Orfandad absoluta
El fuerte de la desolación que sacude a Clodomira, al cierre repercutía en la orfandad de los tres hijos de la pareja: de 6, 8 y 12 años, aterrados por el triste fin de su madre y su padre prófugo, graficaron los testigos a esta redacción.

