Una tarde épica: Franco Colapinto hizo delirar a 600 mil personas en Palermo
El piloto pilarense recorrió las calles de la Ciudad de Buenos Aires a bordo de un monoplaza de Fórmula 1. La Ciudad de Buenos Aires es una muestra de que la vuelta de la Fórmula 1 a la Argentina es posible.
La Ciudad de Buenos Aires vivió una jornada histórica con la exhibición de Franco Colapinto, quien recorrió un circuito callejero en Palermo ante una multitud estimada en 600 mil personas. El evento, que tuvo lugar sobre las avenidas Libertador y Sarmiento, reavivó la ilusión del regreso de la Fórmula 1 al país tras más de una década.
El piloto argentino hizo rugir un motor V8 cuyo sonido se escuchó a varios kilómetros, en una postal que evocó a la máxima categoría del automovilismo mundial. El circuito, de tres kilómetros de extensión, se desarrolló en torno al Monumento a los Españoles, donde Colapinto realizó trompos y aceleraciones que dejaron marcas en el asfalto y en la memoria de los fanáticos.
Tras su primera vuelta, cerca del mediodía, el corredor ya había hecho historia al convertirse en el primer argentino en manejar un auto de Fórmula 1 por las calles porteñas.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, celebró la convocatoria y destacó la magnitud del evento: “La alegría que hoy nos dio Franco solo es comparable con las grandes celebraciones de la historia argentina”. Además, remarcó la intención de avanzar en el regreso de la categoría: “Queremos que el sueño de la Fórmula 1 en el Autódromo se haga realidad en poco tiempo”.
Desde temprano, miles de personas colmaron la zona. Familias enteras y, en su mayoría, jóvenes, llegaron con banderas, carteles y merchandising del piloto y del equipo Alpine. Los balcones de los edificios se transformaron en improvisadas tribunas, en una escena que recordó al tradicional circuito de Mónaco.
El evento coincidió con un fin de semana cargado de actividades masivas en la Ciudad, como la Feria del Libro, el BAFICI, recitales y eventos deportivos. Para garantizar el orden, se desplegó un operativo especial con áreas de Seguridad, Tránsito, Espacio Público y SAME, que incluyó más de 1.200 policías, controles sobre la venta ambulante y tareas intensivas de limpieza.
Visiblemente emocionado, Colapinto destacó la experiencia: “Fue impresionante, hubo mucha gente y lo disfruté. Es un orgullo enorme estar acá”, expresó, y agregó: “Ojalá que dentro de muy poquito tengamos un Gran Premio de Fórmula 1 en Argentina”.
El piloto realizó varias pasadas con un histórico Lotus E20 de 2012, equipado con un motor Renault V8 de 2.4 litros, cuyo potente sonido generó una fuerte reacción en el público, entre el asombro y la fascinación.
Sobre el cierre, una segunda exhibición elevó aún más el entusiasmo: con una bandera argentina y un look inspirado en los corredores clásicos, Colapinto volvió a salir a pista, consolidando una jornada que combinó espectáculo, nostalgia y una fuerte apuesta a futuro.
El Gobierno porteño, en tanto, busca capitalizar el impacto del evento para posicionar a la Ciudad en el calendario internacional: la elección como Capital Mundial del Deporte 2027 y las obras para modernizar el Autódromo aparecen como pilares para intentar concretar el regreso definitivo de la Fórmula 1.
Fiebre absoluta por Franco Colapinto: una multitud copó Palermo antes del Road-Show
El fenómeno Franco Colapinto no para de crecer y tuvo este fin de semana una nueva postal contundente: miles de personas se congregaron en las calles de Palermo incluso horas antes del inicio del roadshow que el joven piloto encabezará en la Ciudad de Buenos Aires.
El evento se enmarca en un momento particular del calendario internacional: la suspensión de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita abrió una ventana inesperada en la agenda del piloto argentino, que aprovechó la oportunidad para acercar la Fórmula 1 a su país. Así, el roadshow aparece como una respuesta concreta a la ansiedad de los seguidores locales, que aguardan el inicio de la temporada oficial.
Más allá del espectáculo en sí, la jornada representa el reencuentro entre el público argentino y un representante nacional en el “Gran Circo”, algo que no ocurría con esta magnitud desde hace años. En ese contexto, la convocatoria masiva en Palermo no hace más que confirmar el impacto que genera Colapinto y el renovado entusiasmo por la máxima categoría en el país.

