Médico se entregó por homicidio de Romano: “Quiso asaltarme y me defendí”, señaló al fiscal de Las Termas
Su defensa ofreció como testigo a una “amiga” que conocía a la víctima. Homicidio simple versus legítima defensa. Su padre y un curioso “deja vu”.
Un médico tucumano fue presentado ante la Justicia ayer por sus abogados y señaló que el domingo a la madrugada mató a Jonathan Manuel Martín Romano, 28, “… para defenderme, tras intentar robarme y llevar una mano a su cintura”.

Se trata del médico, Diego Ernesto Heredia (31), con residencia en Gobernador Gutiérrez N° 1069 B° Villa 9 de Julio, Tucumán. Presta funciones en el CIS Termas e integra una familia ligada a la medicina y a la gastronomía.
La historia se precipitó el domingo 26 a la madrugada en calles Antenor Álvarez y Santa Fe del Bº Adela. Romano fue hallado muerto por disparo de una pistola calibre 40.

Los investigadores
En la escena, trabajó personal de la Policía Científica con pericias clave y secuestró prendas de vestir y una funda de celular con aparentes manchas de sangre.
También se detectó una mancha hemática de 30 por 30 centímetros y huellas de un vehículo. Entre los testigos, uno de 46 años declaró haber compartido bebidas alcohólicas con la víctima hasta la medianoche, momento en que Romano se retiró hacia su domicilio.
En tanto, un joven de 22 años relató que lo encontró tendido en la calle mientras circulaba en motocicleta y dio aviso a sus familiares.
Al mismo tiempo, el fiscal Gustavo Montenegro afectó a personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, Robo y Hurto, a priorizar la investigación. También, el fiscal ordenó la autopsia y una nueva inspección ocular con luz diurna.
Videos clave
Urgente, la policía y el fiscal concentraron sus energías en los videos. Uno de ellos mostraría a Romano corriendo tras un automóvil blanco. La patente del coche e identidad del conductor se transformaron en lo vital para el armado del rompecabezas.
A las pocas horas, la patente guió a la Justicia hacia la provincia de Tucumán. Así, el médico Heredia se convirtió en sospechoso número uno.
Exhortos
Con pedidos de detención refrendados por el juez de Control y Garantías, Silvio Sálice, hasta el miércoles el galeno se mantuvo ausente, expectante de la luz verde en sus abogados, José María Molina y Patricio Fresia.
Finalmente, éstos resolvieron entregarlo. El procedimiento se materializó ayer después del mediodía. Heredia quedó alojado en la Seccional Nº 40 y nadie descarta que el destino final sea el Centro Único de Detenidos, pero antes deberá ser indagado.
“Lo conozco, te viene a robar”, gritó la amiga acompañante a Heredia
Los abogados defensores revelaron que su representado dio muerte a Romano “en legítima defensa, ya que antes éste quiso saltarlo y llevó una mano a su cintura, en clara señal de actuar con un arma u otro objeto contundente”.
Según versión de Molina y Fresia, Heredia guiaba su automóvil acompañado por una joven que vive en el mismo barrio. Es decir, ella conocía a la víctima.
Antes de arribar a destino, el médico miró por el espejo retrovisor y vio a un hombre corriéndolo. “Lo conozco, te viene a robar, te viene a robar”, habría alertado su acompañante.
En segundos, Romano habría alcanzado al coche. Ya casi con la unidad detenida, “el sujeto se ubicó al lado de la puerta del conductor”. Con la ventanilla abierta, desde afuera, “le gritó a nuestro cliente que le diera todo lo que tenía. Heredia se sintió amenazado y se defendió”, señaló Molina.
Ahondó: “Nuestro representado aportó todos los elementos de interés para la causa solicitados por el fiscal. Entregó para peritar el arma, de la cual es legítimo usuario. Aportó su teléfono celular y puso a disposición el vehículo”, subrayó el letrado.
“No existen dudas de que el Sr. Heredia se defendió de una persona que intentó asaltarlo, conforme todos pudieron ver en el video. Del mismo, surge cómo corre por detrás del auto, sorprende al vehículo y luego se dirige a la ventanilla del conductor para robarle, exigiéndole que le entregue sus pertenencias, haciendo ademanes de que sacaría algún tipo de arma”, juzgó.
“Ante lo cual, Diego solo se defendió del robo. Esto lo vamos acreditar con testigos presenciales y las evidencias que se aportaron. Conforme surge de información recolectada, Romano previamente estuvo consumiendo bebidas alcohólicas y estupefacientes. E intentando robos de la misma modalidad a cualquier vehículo del lugar”, precisó.
“Romano intentó sorprender, atacar y robar a dos personas aprovechando la noche y lo desolado del lugar”, resaltó. “Si bien nuestro cliente está detenido por una orden en su contra, con los días el caso se va a aclarar”, enfatizó.
Galeno imputado por “homicidio simple”
La causa está caratulada “Autor/es Desconocido/s S/D Homicidio Simple (Art. 79), E.P Romano Jonathan Manuel Martín, reprimido con penas mínimas de 8 y máximas de 25 años de prisión.
A las 14.30, Heredia se puso a disposición de la Justicia. Hizo entrega de su coche Toyota Prius blanco, dominio AD587OE.
Todo lo secuestrado
También quedaron a cargo de la Justicia, los siguientes elementos: una pistola marca Bersa, modelo TPR 40; un par de zapatillas; un pantalón deportivo negro; una musculosa; una campera de algodón con capucha; una gorra con el logo: “Academia de tiro Jherico Anmac Argentina”. NoticiasArgentina
Deja vu: el padre de Heredia también cometió homicidio en 2016, en Añatuya
Una década atrás el padre de Heredia protagonizó un hecho policial similar y también mató a un hombre que habría irrumpido en su casa con fines de robo en la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada.
La vivienda de la tragedia estaba situada en avenida España del Bº La Merced, en un complejo denominado “El barrio de los médicos”, compuesto de siete casas destinadas a los profesionales que desempeñan tareas en el hospital local, recordó un funcionario.
La víctima resultó “Beto” Pacheco, de 40 años, domiciliado en el Bº Belgrano. El horror se precipitó a las 2.20 del 7 de febrero del 2016 en una vivienda donde residía una pareja de médicos, con funciones en el Hospital Zonal de Añatuya, se supo.
De acuerdo con la investigación, Pacheco habría ingresado por un ventiluz que conducía al patio interno de la casa, mientras los médicos dormían. Un ruido habría despertado al médico, Diego Heredia, de 61 años. Éste se trasladó a una habitación contigua. Sorprendió a Pacheco, quien llevaba una linterna, ahondó el vocero.
“Forcejeo”
Al parecer, se produjo un forcejeo y el disparo que terminó con la vida de Pacheco. El arma fue una escopeta. Originalmente, los médicos estuvieron aprehendidos por “homicidio simple”. La pareja de Heredia era médica anestesista del nosocomio. Procedían de Tucumán y trabajaban en el departamento.
Heredia enfrentó un proceso penal a cargo de la fiscal, Cecilia Rímini, pero terminó apartado de éste, al establecerse que obró “en legítima defensa”, enfatizaron los voceros.

