Excarcelaron a Corti, pero la querella apelará la medida por una “mala interpretación judicial
“La Justicia fijó una fianza personal de $10.000.000 y le ordenó estrictas medidas de conducta en contra de solo una de las víctimas; con la otra retomó la relación. Un abogado cuestionó la disposición
La jueza de Género Norma Morán resolvió otorgar la libertad a Sebastián Corti, acusado en una causa que reúne denuncias por violencia de género, lesiones, amenazas y resistencia a la autoridad, al considerar cumplido el plazo de la prisión preventiva.
Sin embargo, la decisión generó una fuerte reacción de la querella, encabezada por el abogado Gabriel Coronel Chalfón, quien anticipó que apelará la resolución por entender que la medida cautelar aún se encontraba vigente y que existió una errónea interpretación del derecho aplicable en materia de violencia de género.
La audiencia se desarrolló en el Centro Judicial y estuvo marcada por intensos planteos entre las partes. Mientras la defensa de Corti solicitó el cese de la prisión preventiva, tanto la fiscal Pilar Palavecino —de la Unidad de Violencia de Género— como la querella se opusieron a la liberación del imputado y requirieron la continuidad de la medida restrictiva de la libertad.
Según se informó durante el debate, Corti está imputado por lesiones leves calificadas y amenazas coactivas reiteradas en perjuicio de Micaela Basset, lesiones leves calificadas en perjuicio de Iara Pereyra, además de resistencia a la autoridad y lesiones en perjuicio de efectivos policiales, todo ello en concurso real de delitos y bajo el contexto de violencia de género.
Tras varias horas de debate —donde cada una de las partes fundamentó su posición— la jueza hizo lugar al planteo de la defensa (representada por el Dr. Martín Rojas) y dispuso el cese de prisión, imponiendo además una caución personal de diez millones de pesos para que el acusado pueda transitar el proceso judicial en libertad, sujeto al cumplimiento de diversas condiciones establecidas por el tribunal.
No obstante, durante la audiencia la fiscal Palavecino formuló oposición a todos los planteos efectuados por la defensa de Corti y expuso distintos elementos que, a su criterio, justificaban la continuidad de la prisión preventiva.
Entre esos elementos, la fiscalía afirmó haber acreditado que Corti recibió cocaína mientras permanecía alojado en un centro de detención. Asimismo, incorporó informes disciplinarios vinculados a episodios de mala conducta registrados durante su permanencia en distintos lugares de alojamiento.
Otro de los argumentos expuestos por la acusación fue que el plazo de cuatro meses de prisión preventiva que había sido dispuesto con anterioridad aún no se encontraba vencido, por lo que consideró improcedente el pedido de libertad formulado por la defensa.
Cabe recordar que Corti fue detenido el pasado 3 de marzo luego de permanecer aproximadamente cuarenta días prófugo. Su captura estuvo acompañada de incidentes, ya que durante el procedimiento habría protagonizado un episodio que derivó en lesiones sufridas por una mujer policía que participaba del traslado.
Pese a la oposición de la fiscalía y de la querella, la jueza resolvió conceder la libertad al imputado. Ahora, la decisión será objeto de revisión por parte de instancias superiores a partir de los recursos que prevé presentar la representación legal de las denunciantes.
Desde la querella adelantaron que cuestionarán tanto el cese de prisión como algunos aspectos de las medidas de protección dictadas durante la audiencia. En ese sentido, sostienen que la resolución contiene una interpretación equivocada de las normas que regulan la protección de víctimas en casos de violencia de género y que ello podría generar situaciones de vulnerabilidad para las denunciantes.
La querella cuestionó la resolución judicial
El abogado querellante Gabriel Coronel Chalfón, representante de Micaela Basset y de Iara Pereyra, confirmó que apelará la decisión que permitió recuperar la libertad a Sebastián Corti y expresó severas críticas a los fundamentos expuestos durante la audiencia.
En declaraciones sostuvo que la fiscalía —además de las agresiones físicas— acreditó que Corti recibió cocaína mientras permanecía detenido; también presentó informes disciplinarios que daban cuenta de episodios de mala conducta en los distintos lugares de alojamiento por los que pasó.
El letrado remarcó que esos elementos debieron ser valorados al momento de resolver la situación procesal del acusado. Y sostuvo que, a criterio de la querella, el plazo de cuatro meses de prisión preventiva dictado anteriormente aún no había vencido, por lo que considera que el cese de la medida fue dispuesto de manera anticipada.
Otro de los puntos cuestionados por el abogado tiene relación con las medidas de protección. Según indicó, las restricciones ordenadas por la jueza alcanzan a algunas de las denunciantes, pero no a Micaela Basset. “Lo grave es que las medidas no se aplican para la primera denunciante”, sostuvo el querellante.
De acuerdo con el letrado, la magistrada “argumentó que las medidas no correspondían respecto de Basset porque habría retomado la relación con Corti”. Sin embargo, Coronel Chalfón aseguró que los propios padres de la joven se comunicaron con él para manifestarle su preocupación y señalarle que desconocían que ella estuviera nuevamente vinculada con el imputado. Todos estos planteos formarán parte de la apelación que la querella presentará en las próximas horas.

