Alerta en el campo santiagueño: volvió la temible “chicharrita del maíz”
En las últimas semanas, varios productores rurales de la zona cercana a la ciudad de Frías, se mostraron preocupados por el “regreso” en sus lotes sembrados con maíz de una enemiga que un par de campañas atrás les sacudió el bolsillo con grandes pérdidas: la famosa “chicharrita del maíz”, una plaga que en cuestiones de días deprimía los sembrados de maíz en crecimiento hasta secarlos.
Esta situación motivó que desde la Agencia de Extensión Rural (AER) del Inta Frías se convocara al Ing. Agrón. Matías Romani, del INTA Santiago del Estero, para que junto a técnicos locales realicen un relevamiento de la situación.
En el informe, el Ing. Romaní confirma que el pasado miércoles 4 de febrero se realizó una recorrida por lotes de maíz de la zona y además consigna: “Si bien se encontraron chicharritas, la situación no sería preocupante dado que la población de éstas no es alta y el estado de desarrollo de los cultivos esta ya bastante avanzado como para generar daños”. Esta evaluación llevó un poco de tranquilidad en algunos de los agricultores locales.
Además agrega: “En la actual campaña (2025-26), desde mediados de enero se empezó a encontrar presencia de la chicharrita en muchos lotes de maíz en la provincia, los cuales están en diferentes estados de desarrollo y en algunos se vienen realizado aplicaciones de agroquímicos para la prevención de la plaga”.
No obstante, aconseja a los propietarios de campos y arrendatarios que “es de gran importancia continuar con el estudio de este tipo de plagas, para el control de las mismas cuando las condiciones lo requieran; además, debemos seguir de cerca el comportamiento de los híbridos de maíz disponibles en el mercado para identificar susceptibilidad genética a las enfermedades que transmite la chicharrita”.
Como el dengue
El ingeniero agrónomo Matías Romani explicó que se trata de una plaga conocida científicamente con el nombre de Dalbulus maidis, “la cual ha estado siempre presente en el cultivo, sin embargo, desde la campaña 2023-24 ha tomado relevancia a nivel nacional, ya que causó pérdidas totales en muchos lotes”.
Sostiene Romaní: “Esta plaga afecta al cultivo de maíz de manera similar a la que lo hace el mosquito del dengue (Aedes aegypti) al ser humano. Por un lado, tenemos el daño directo, ya que es un insecto que pica y succiona para alimentarse de la planta y, además, tenemos un daño indirecto, ya que transmite enfermedades a la planta”.
Ocuparse
Si bien para el Ing. agrónomo Matías Romani, “durante la campaña pasada (2024-25) no se registraron daños de importancia, la situación de emergencia anterior (2023-24), generó un gran interés por el seguimiento de la plaga por parte de numerosas organizaciones de productores e instituciones”.
En el campo experimental de INTA Santiago del Estero, el monitoreo de la chicharrita se viene realizando semanalmente desde 2020, este seguimiento ha permitido identificar las épocas de aparición y permanencia de la plaga en función del ambiente.
Según la experiencia obtenida, la plaga responde a tres condiciones: presencia de maíz, temperaturas cálidas y humedad ambiente. Es así, que en años húmedos la plaga aparece temprano a partir de mediados de enero y en los años más secos aparece a mediados de marzo.

