Un Milei “auténtico” que rompió puentes con la oposición y una agenda parlamentaria en suspenso
La Libertad Avanza festejó un discurso hecho a su medida. La oposición reprochó el tono del presidente y dijo que se rompió con lo prometido. Dialoguistas que se dividieron y terminaron faltando a la cena de camaradería. Sorpresa por la liberación de Nahuel Gallo en la previa.
“Es el Javier de siempre, él es así”, fue la reflexión del bloque de La Libertad Avanza tras el encendido discurso del presidente Javier Milei de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso. El mensaje del estado de la nación cargó sobre la oposición por la herencia recibida y tuvo poco contenido sobre la agenda parlamentaria que espera para el año que comienza.
El presidente adelantó que seguirán el camino triunfal de las sesiones extraordinarias con más reformas. Insinuó que habrá un proyecto de reforma electoral, además de modificaciones para la justicia y un cambio del marco jurídico que sonó como una posible apertura a discutir la Constitución. Sin embargo, lo único concreto fue el anuncio de un paquete de 10 leyes por ministerio que llegarán al Congreso mensualmente. Sin ninguna precisión.
“Así lo conoce la gente. Se encontró con insultos y reacciona a lo que le dijeron”, definieron desde la bancada libertaria. La explicación circuló por los pasillos al mismo tiempo que una leve critica de los sectores dialoguistas que en su mayoría eligieron el silencio. Un gobernador se fue haciendo montoncito, entre risas, y no pudo ofrecer opinión sobre el discurso y lo que vio en el recinto. El mandatario Maximiliano Pullaro fue uno de los que prefirió el silencio sobre las palabras.
En la oposición dura el clima fue distinto. “Nos puso en el centro de la oposición”, afirmaron desde el bloque Unión por la Patria como reflexión final. Milei fue directo, aún antes de que le dijeran algo, a confrontar con el peronismo. Como necesitando llenar el vacío opositor que dejaron las sesiones extraordinarias. Según fuentes del bloque UP, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, les había garantizado que Milei daría un discurso “centrado” y de carácter institucional para asegurar la convivencia con toda la oposición en el recinto.
La promesa se desvaneció apenas el mandatario tomó el micrófono. Esto provocó el reclamo airado de Germán Martínez, jefe de la bancada de UP, quien se acercó a Menem para recriminarle la falta a su palabra mientras los insultos desde el estrado presidencial subían de tono. En la oposición tomaron nota de un detalle para el año que comienza en el parlamento. Al contrario de lo que se esperaba, Milei no anunció ni un solo proyecto de ley y provocó los aplausos de su bancada solo con insultos.
En el peronismo eligieron destacar la noticia de la vuelta de Nahuel Gallo en un avión de la AFA más que en los golpes discursivos que le propinó el oficialismo. “Al final lo trajo Chiqui Tapia”, ironizó un diputado con presencia en las comisiones de Relaciones Exteriores. La sorpresa abrumó también a legisladores y funcionarios libertarios que celebraron la noticia sin poder mayores detalles que los legisladores opositores.
Las idas y vueltas de los “dialoguistas”
Si bien la mayoría de los legisladores permaneció en sus bancas, la agresividad del discurso generó reacciones inmediatas entre los sectores que el Gobierno suele considerar aliados o negociadores.
Tres legisladoras clave decidieron pararse y retirarse del recinto en señal de rechazo a las agresiones: Alejandra Vigo (Senadora por Córdoba), Julieta Corroza (Senadora por Neuquén) y Natalia Gadano (Senadora por Santa Cruz). Las tres vienen de ayudar al gobierno en distintos proyectos claves.
Sumado a esto, la jornada culminó con un dato que refleja el enfriamiento de la relación política. La cena posterior en la Quinta de Olivos, que originalmente se rumoreaba como un asado de camaradería y terminó consistiendo en un menú de empanadas, en un principio estaba pensada solo para propios pero luego se amplió con una invitación a los aliados parlamentarios.
Más allá del cambio de menú, lo relevante fue la baja de algunos “dialoguistas” que habían sido invitados. Mientras desde el entorno oficialista adujeron razones de horario, en el peronismo la lectura es unánime: “Se bajaron porque no les gustó el tono del discurso”. El intento de acercamiento nocturno no logró reparar del todo una noche marcada por la confrontación.
¿Al gobierno le preocupa ganar un voto en el Congreso o llenar un vacío opositor que le convenga de cara a 2027?

