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Ni pesimismo total ni entusiasmo: el ánimo de los nuevos votantes frente al país, según informe de la UBA

El Observatorio Pulsar realizó el primer estudio nacional llamado “Jóvenes: valores, política y democracia”, en el que participaron en el que participaron 2.494 estudiantes secundarios en edad de votar. Bajo interés en lapolítica, pero alta valoración en el rol de la democracia. Los datos reveladores sobre su futuro y qué imaginan.

El Observatorio de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en conjunto con la Asociación Conciencia, realizó el primer estudio nacional “Jóvenes: valores, política y democracia”, que muestra la visión de 2.494 estudiantes secundarios en edad de votar.

La muestra, realizada de forma presencial entre el 17 de septiembre y el 22 de octubre de 2025, busca analizar el impacto de la política en la vida de los jóvenes. Preguntas como “¿Cómo se informan?” y “¿Tienen amigos que piensen políticamente lo opuesto?” forman parte del estudio, que indica que casi el 70% tiene un interés bajo en la política.

“La muestra tiene cobertura federal, con representación de todas las regiones del país, una distribución equilibrada por género y una composición que incluye jóvenes de 16 a 19 años que asisten tanto a escuelas de gestión estatal (66%) como de gestión privada (34%)”, agregaron desde el observatorio.

La primera pregunta del informe indaga cómo creen que está la Argentina hoy en comparación con el año pasado. En ese punto, solo el 45% considera que el país está mejor o igual de bien. En cambio, esa proporción asciende al 54% cuando la comparación se proyecta hacia el próximo año.

Al evaluar su situación personal y la de su familia dentro de un año, el 73% cree que estará mejor o igual de bien.

No hay un clima de resignación absoluta, pero tampoco optimismo extendido: predomina una preocupación moderada, que convive con la expectativa de que, al menos en el plano individual, las cosas puedan mejorar”, señala el estudio.

Ese mismo patrón se refleja en las aspiraciones a largo plazo. Ante la pregunta sobre dónde quisieran vivir en el futuroel 40% afirma que le gustaría quedarse en Argentina, frente a un 32% que preferiría irse a otro país y un 28% que aún no lo tiene definido, explican.

Esta distribución de preferencias muestra dos realidades no necesariamente contradictorias. Por un lado, el 60% de los jóvenes no manifiesta una predilección por permanecer en el país. Por otro lado, quienes sí desean hacerlo son mayoritariamente residentes del AMBA (47%) y jóvenes con mayor interés en la política (48%)”, desarrollan.

El otro dato revelador es que, según los datos, para estos jóvenes la política no es central en la vida cotidiana. El interés declarado es mayoritariamente bajoel 69% señala estar “poco” o “nada” interesado, mientras que solo el 29% se ubica entre quienes se consideran “muy” o “bastante” interesados.

Este dato no debe leerse como una retirada completa del mundo político. Más que apatía, el vínculo construido es de baja intensidadNo la rechazan, la viven a su manera: con menos rituales tradicionalesmás selección de información y un vínculo emocional más débil.

Hay poco interés y poca conversación sobre el tema, lo cual no significa una apatía total extendidala política aparece de forma intermitente, sin organizar su día a día”, argumentan.

Sin embargo, el dato que contrasta esta tendencia es la valoración de la democracia como sistema de gobierno. Además, el informe sostiene que el 72% dice que va a votar, aunque muchos sienten que “votar no alcanza para cambiar las cosas”.

En conjunto, estos resultados dibujan el perfil de una juventud que no rechaza la política, pero tampoco la abraza de manera intensa. Se trata de jóvenes que miran el país con cautelaconfían más en su futuro personal que en el colectivodiversifican los canales de información y mantienen vínculos sociales relativamente impermeables a la disputa política cotidiana”, señala una de las últimas partes del informe.

En línea con esto, los jóvenes no consideran a la política un tema central para construir relaciones familiares o de amistadEl 65% habla “poco” o “nada” del tema con familiares y el 81% lo hace “poco” o “nada” con amigosEsta baja centralidad contribuye a que las diferencias ideológicas no se traduzcan en conflictos personales, agregan.

Por último, el informe señala: “Lejos de la apatía o del desencanto absoluto, lo que emerge es una ciudadanía en construcciónmás pragmática que ideológicamás tolerante que confrontativa y selectiva en varias aristas de la vida públicaEntender esta lógica resulta clave para pensar los desafíos de la democracia argentina hacia adelante, particularmente en cómo dialogar con una generación que valora la convivencia y rechaza la confrontación”.