Sebastián Corti pide no ser detenido y contar su versión, tras la denuncia de su ex, Iara Pereyra
Sus abogados defensores realizaron una presentación judicial donde cuestionan la legalidad del pedido de captura y solicitan audiencia para que sus “argumentos” sean escuchados por la Fiscalía.
Mientras permanece en la clandestinidad, Sebastián Corti, el preparador físico con pedido de detención por una denuncia realizada por su ex concubina —Iara Pereyra— solicitó, a través de un habeas corpus, “frenar” la orden de detención en su contra.
Ayer, sus representantes legales —Dres. Martín Rojas y Martina Magnone— presentaron en la Oficina de Gestión y Audiencias, un pedido ante la Justicia solicitando el cese de la orden de captura y una audiencia para que el preparador físico exprese sus “argumentos” tras la nueva acusación en su contra.
En el escrito, la defensa del ahora prófugo sostiene que “la persecución penal se impulsó sin voluntad de la supuesta víctima directa, lo cual desnaturaliza el proceso y vulnera los principios de legalidad, razonabilidad y última ratio del derecho penal”.
La defensa de Corti cuestionó que la denuncia en contra de su cliente fue realizada por Paola Soria (madre de Iara) y no por la damnificada, remarcando: “Pereyra posee un historial de conflictividad con su progenitora, habiendo requerido incluso una medida perimetral de 90 días vigente contra ella por conflictos intrafamiliares”.
El habeas corpus indica que “la señora Soria se presentó en su lugar de trabajo “CORTI GYM” amenazando e insultando al mismo (existen videos de lo manifestado) y luego intentó radicar una nueva denuncia en su contra. Sin embargo, dicha presentación no fue recepcionada por la Fiscalía de turno, ya que la presunta damnificada, Iara Pereyra, se negó rotundamente a denunciar a nuestro cliente”.
Además cuestionan que “esta defensa entiende que al no haber recepcionado la fiscalía una denuncia que habilite la persecución penal, por parte de quien legítimamente corresponde, por ser la supuesta damnificada, la orden de detención actual constituye, una promoción de la instancia penal carente de los mínimos requisitos de validez”.
Sosteniendo que “los episodios relatados (por Pereyra y su madre) corresponden a conflictos interpersonales y sentimentales, atravesados por relaciones afectivas discontinuas, reconciliaciones posteriores y retractaciones públicas”.
Continuando: “Por ese motivo, los hechos descriptos evidencian que el sistema judicial está siendo mal utilizado como herramienta para dirimir conflictos afectivos personales, desavenencias de pareja, denuncias cruzadas motivadas por despecho o venganza personal, perdiendo la objetividad que debe regir el proceso penal”.
El escrito —que deberá ser resuelto por la Justicia de Género en los próximos días— remarca que: “es importante que quien resuelva el presente planteo sepa que actualmente, más precisamente el día 14 del corriente, Pereyra recién radica denuncia formal por ante la Comisaría Cuarta en contra de Sebastián Corti, por la supuesta comisión de hechos de violencia de género, es decir 18 días después de emitida la orden de detención, tiempo durante el cual la señorita Pereyra le suplicaba retomar el vínculo sentimental, a lo cual el no accedía no solo porque entendía que la relación con ella estaba agotada, sino porque su situación procesal ocupaba el centro de sus preocupaciones”.
El pedido de la defensa, en que remarcan que Iara actuó de forma “despechada”, termina solicitando que la Justicia fije una fecha de audiencia en la que el implicado dé su versión de los episodios.
Pese a ello cabe recordar que formalmente existe un pedido de captura en contra de Corti, luego de que Iara lo acusara de golpearla dentro de su automóvil mientras circulaban por el barrio Primera Junta, tras una discusión.
Cabe recordar también que Corti estuvo tras las rejas 45 días en el marco de una causa por violencia de género promovida por quien fuera su pareja, Micaela Basset —con quien actualmente retomó el vínculo amoroso— y fue excarcelado el 23 de diciembre pasado bajo estrictas normas judiciales, entre ellas no cometer un nuevo delito.

